Nuestros menús ofrecen variedad de alimentos, de preparaciones y texturas en las cantidades adecuadas a la edad de cada niño o joven.

No nos excedemos en preparaciones grasas (fritos, rebozados, empanados...). Las verduras no sólo las presentamos en purés o cremas. Evitamos que los pescados, carnes y aves no resulten aburridos continuamente fritos o asados.

No usamos nunca alimentos precocinados que resultan un mal hábito y un empobrecimiento de la dieta.

Siempre utilizamos productos de temporada porque son mucho más nutritivos.

Desde Alonca Restauración damos prioridad a los productos más recomendados por los dietistas y nutricionistas, basándonos en las raciones y frecuencia idóneas para cada edad.

Prestamos máxima atención tanto a la alimentación como a las condiciones higiénicas de preparación

Tenemos muy en cuenta la buena presentación y variación para así evitar la monotonía y el aburrimiento. Es importante que la comida esté bien elaborada y resulte apetitosa.

Adaptamos nuestros platos a las diferentes estaciones del año.En primavera y verano se aceptan mejor las preparaciones más frescas y ligeras, mientras que en otoño e invierno son más deseables las elaboraciones consistentes como guisos, cocidos, potajes...